martes, 22 de enero de 2008

La Oración por la Unidad nació franciscana

Se cumplen ahora cien años de la Semana u Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos, que se celebra en todo el mundo del 18 al 25 de enero. Leo que dicha Semana comenzó en 1908 en Graymoor, Valle del Río Hudson en el Estado de Nueva York, por iniciativa de Paul James Wattson, sacerdote episcopaliano, co-fundador con Lurana Mary White, también episcopaliana, de los Hermanos y Hermanas Franciscanas de la Reconciliación, más conocidos como "del Atonement".
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De sobra es sabido la gran admiración y simpatía que Francisco de Asís ha despertado siempre en las iglesias y congregaciones no católicas. No hay más que recordar al luterano Paul Sabatier, que con su "Vie de Saint François" y otras publicaciones contribuyó en aquellos años precisamente a dar a conocer mejor en el mundo la gigantesta figura del Pobrecillo. O las congregaciones franciscanas masculinas y femeninas que existen actualmente en las iglesias luterana y anglicana.
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Wattson era un vigoroso defensor de la unión de las iglesias Católica y Anglicana, de la que forma parte la Episcopaliana, y enfatizaba el papel del Papado en dicha unidad. Entre los pocos de su confesión que compartía sus ideas estaba el Reverendo Spencer Jones, rector de la Iglesia de Inglaterra. Él fue quien sugirió al Reverendo Wattson la idea de dedicar un día del año a orar por la unidad de los cristianos en el mundo entero, y proponía el 29 de junio, fiesta de los Apóstoles Pedro y Pablo. Pero Wattson prefería que fuese una semana entera o, mejor, los ocho días que van del 18 de enero (antigua fiesta de la Cátedra de San Pedro) al día 25 del mismo mes (fiesta de la conversión de San Pablo).
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Un año más tarde, los Hermanos y Hermanas de la Reconciliación o del Atonement se adhirieron a la Iglesia Católica. Y como parte de su compromiso era orar para que se cumpliera el gran deseo de Jesucristo: "Padre, que todos sean uno, como tú y yo somos uno", continuaron a promover la celebración del Octavario. También el movimiento "Fe y Orden" se interesó por la iniciativa, y en 1926 publicó unas "Sugerencias para la Octava de Oración por la Unidad Cristiana". Cuatro años después, el Padre Wattson la llamó "Octava de la Cátedra de la Unidad", para remarcar el papel del papado en la unidad de todos los cristianos. En 1935, el abad Paul Couturier, un sacerdote católico francés, abogaba por una "Semana Universal de Oración por la Unidad Cristiana", en la que los cristianos de las distintas confesiones orasen juntos. Por último, el Concilio Vaticano II dió el espaldarazo al diálogo ecuménico, lo cual repercutió positivamente en favor de la Semana de Oración. Fue aasí cómo la iniciativa del P. Watson se fue extendiendo por el mundo y entre las distintas iglesias y congregaciones cristianas, hasta nuestros días.
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Lo que yo quiero destacar aquí es el espíritu franciscano que animó desde los comienzos esta loable iniciativa que sólo pretende que los deseos unidad de Jesucristo se cumplan, uniendo nuestra súplica a la suya: "Padre, que todos sean uno..., para que el mundo crea..."
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De San Francisco todos conocen su espíritu respetuoso y dialogante con los creyentes de otras religiones. ¿Quién no ha oído hablar de su increible entrevista con el Sultán de Egipto en plena Cruzada, a orillas del Nilo? Menos conocidas son sus relaciones con los herejes de su tiempo, que las hubo. Baste recordar aquel episodio en el que, a un simpatizante de los cátaros que ponía en duda la validez del sacerdocio de un párroco de vida poco edificante, Francisco le respondió con el gesto de besar las manos del sacerdote, por ser manos que, a pesar de sus pecados, tenían el poder de consagrar y administrar el Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo. Diálogo respetuoso, pero afirmación sin rodeos de la propia fe.
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El tema del diálogo, sin embargo, no se agota en San Francisco. Los franciscanos, ya en el siglo XIII, fueron pioneros en el diálogo con el Islam, trabajaron denodadamente por conseguir la unión de las Iglesias católica y ortodoxa, y con su carácter dialogante y respetuoso lograron implantar la fe católica en China, mucho antes de que Marco Polo pusiera sus pies en aquellas lejanas tierras.
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Los cien años de la Semana de Oración puede ser una buena ocasión para que nos comprometamos también nosotros, a partir de ahora, a implorar con Cristo al Padre que todo lo puede, que todos seamos uno, a ejemplo de la Trinidad, y que se acabe el escándalo de las divisiones entre todos aquellos que creemos en Jesucristo,

6 comentarios:

Georgina dijo...

Fray Tomas Galvez Campos, creador de este blog, fallecio Agosto 13, 2008.

Descanse en paz.

Isabel dijo...

Que Dios Todopoderoso lo tenga en su gloria...

berta dijo...

apenas hoy conoci este blog y me encanto y Dios tenga en el Cielo a este hermano nuestro. Paz y Bien

berta dijo...

gracias a Dios por este blog

berta dijo...

saludos a quienes hacen posible que estas bellas reflexiones aun lleguen a nosotros

3milio dijo...

Ahora, comprendo este silencio, me extrañaba que este blog, que era hermoso e interesante, solo apareciese en el año 2.008.
Lástima que no exista continuidad y todo acabe.
Gracias por empezar.
3mil